Carreteras, sistemas de energía y saneamiento pueden reunir patios de mantenimiento, subestaciones, bases operativas y antiguos puntos de abastecimiento. En activos más antiguos, las fugas de combustibles, aceites y fluidos aislantes pueden haber ocurrido antes de la adopción de los controles actuales, generando pasivos poco documentados.

La actuación comienza con la priorización de áreas potencialmente críticas, seguida de una evaluación preliminar y la investigación de los puntos seleccionados. Cuando se confirma un pasivo, la estrategia puede avanzar hacia la evaluación de riesgo, la remediación y el monitoreo, considerando siempre las exigencias ambientales y los compromisos asociados a la concesión.
Las contaminaciones por hidrocarburos pueden requerir sistemas de extracción, bombeo y tratamiento, oxidación química u otros enfoques compatibles con el escenario. Las áreas relacionadas con transformadores y aceites aislantes exigen una caracterización específica antes de definir la intervención.
Estructure un programa capaz de priorizar riesgos y transformar múltiples puntos de atención en una gestión ambiental integrada.
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