Patios, talleres y áreas de abastecimiento reúnen un historial de combustibles y aceites lubricantes. Prácticas antiguas, como la preservación de durmientes con creosota y el uso de herbicidas para el control de vegetación, también pueden requerir atención en tramos específicos.

La investigación prioriza instalaciones y puntos con mayor potencial de impacto, caracteriza el suelo y el agua subterránea y delimita las áreas que exigen intervención. Cuando es necesario, la remediación se integra con el monitoreo para dar seguimiento a la evolución de los puntos tratados.
Los hidrocarburos pueden responder a sistemas convencionales o a la oxidación química, mientras que los compuestos más persistentes asociados a la creosota exigen una caracterización detallada antes de seleccionar la tecnología.
Identifique qué patios y tramos realmente requieren atención y dirija los recursos con base en evidencias.
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